dilluns 28 de maig de 2012

¡Valiente!




Si la materia de las leyendas incluye, en la mayoría de los casos, un alto contenido en ficción. Si sus puertas siempre están abiertas a nuevas aportaciones que las transforman a la vez que prolongan su vigencia. Si además, como una de las posibles alternativas a la historia oficial, una leyenda goza del privilegio de que sus narradores no tengan la obligación de documentarse ni demostrar la veracidad de nada de lo que cuentan. Entonces, con todos estos datos sobre la mesa, no deberíamos tener ningun reparo en considerarlas uno de los mejores abonos y fuentes de inspiración que un creador de cómics pueda utilizar como base para dejar libre su imaginación. Durante décadas las historietas basadas en mitos y leyendas se han prodigado llevando hasta las viñetas a personajes variopintos de múltiples procedencias, desde los héroes ancestros de Escandinavia a los carácteres más pintorescos e indocumentados del recurrido Oeste americano. No sería de extrañar que entre tantas posibilidades, al aficionado le visitase la tentación de pensar en cuales merecerían ser consideradas las obras maestras del género. Tal objetivo motivaría forzósamente opiniones dispares y mayoritáriamente respetables. En mi caso optaría con absoluta convicción por El Príncipe Valiente de Harold Foster.

Mi encuentro con Valiente tuvo lugar al iniciarse la década de los setenta. Todavía no he olvidado la impresión que me causaron aquellos fascículos de gran tamaño de la edición española de Buru Lan. La portada de la primera entrega es uno de los primeros casos de seducción visual que recuerdo haber experimentado en mi vida, y mientras escribo este texto la memoria me retorna al día que llevé algunos ejemplares al colegio para enseñarlos a los amigos, y el profesor de arte, tomando uno de ellos en sus manos y observándolo con admiración, dijo que cada una de aquellas viñetas dibujadas por Foster merecería estar en un museo junto a las grandes obras de la pintura. Creo que no iba desencaminado. Ya son muchos los ilustradores, creadores gráficos e incluso grafiteros que con el paso del tiempo han merecido que críticos y expertos les faciliten un puesto en el Olimpo de los grandes artistas. Harold Foster obtuvo ese reconocimiento antes de su muerte en 1982, llegándole en vida importantes premios y distinciones motivados en cierta medida por la dedicación de toda una vida a la historieta y la ilustración, pero principalmente por El Príncipe Valiente, su más grande creación. La serie, iniciada en 1937 (anteriormente Foster había sido el primero en adaptar las historias de Tarzán al lenguaje del cómic) mostraba las aventuras del joven príncipe heredero de un rey vikingo en el exilio, un preadolescente intrépido y curioso cuyas andanzas terminarían poniéndole al servicio del Rey Arturo como caballero de la Tabla Redonda. Hay que pensar que para ubicar a su recien creado héroe en la ciudad de Camelot y convertirle en compañero de viaje de sus más conocidos cabellors andantes, Foster debió impregnarse de la llamada Materia de Bretaña, esa compilación dispersa pero voluminosa de textos referentes a las leyendas artúricas. Eso, en cierta medida, convertiría a la serie en una obra culta, aunque en ningún caso debe dejarse de lado el hecho de que la gran imaginación del dibujante planteó en la mayoría de los casos episodios que no encontraríamos en esas fuentes.


Desde que siendo todavía un niño una hechicera le anunció su destino en la desolada zona pantanosa del norte de Gran Bretaña en la que su padre había fijado su exilio, a las proezas como caballero andante después de una breve etapa como escudero de Sir Gawain, Valiente siempre mostró las características propias de un personaje cuyo perfil estaba trazado de antemano, pensado y muy bien diseñado. Era intrépido en la lucha (siempre ayudado por la llamada “Espada Cantante”, clara variación de la conocida “Excalibur” de Arturo), inteligente a la hora de tomar decisiones que a veces traspasaban las funciones del guerrero para abordar las del estadista, cortés en el amor (como sugerirían las fuentes trovadorescas en las que seguramente debió basarse Foster) y humano, tanto en sus retiros para relacionarse a solas con la naturaleza como a la hora de crear una familia y un sucesor. Su hijo Arn fue la presencia que la serie necesitó para alargase en forma de saga hasta nuestros días. Estamos pues ante un serie de grandes dimensiones, entregas que se alargan en el tiempo dejando fácilmente espacio a múltiples ambientaciones y ubicaciones de las vivencias del protagonista. En un contexto así, no debió resultar dificil que gran parte de los escenarios más conocidos del periodo ubicable entre el fin del imperio romano y los primeros latidos de la Edad Media sirviesen de decorado a las aventuras de Valiente. Sus viajes le llevaron a relacionarse con romanos, tártaros, bárbaros y un sin fin de seres de múltiples procedencias, pero también se enfrentó a gigantes, ogros, brujos y una amplia representación de la gama de carácteres inseparables a la superstición medieval. Merlín, rey de magos, fue su amigo y cómplice. La magia, aunque en brotes comparables a salpicaduras casi imperceptibles, fue también pasando por la serie a lo largo de su extenso recorrido.

Entre el variadísimo catálogo de héroes y superhéroes del cómic norteamericano de los años treinta, El Príncipe Valiente destacó de forma importante por la singularidad de su protagonista. En aquellos años en que los titanes justicieros dejaban que sus notables musculaturas se hiciesen evidentes a través de trajes espaciales, ajustadas mallas o bizarros taparrabos, Valiente lució cota de mallas y una indumentaria que en el centro del pecho mostraba orgullosa el escudo de armas de su familia. No era rubio, ni siquiera tan musculoso como los personajes contemporáneos a él, y en muchos de los planos dibujados por Foster llegó a mostrar el aspecto de un efebo no desprovisto de cierta feminidad en sus gestos y expresiones. Fue, más que un dios en el sentido clásico comos sería el caso de  Flash Gordon, un caballero andante en cuya concepción visual no se dejó de lado algo de la ambigüedad del arte manierista e incluso un cierto toque prerrafaelita. Sin duda, estas características le hicieron enormemente único y totalmente incomparable a sus compañeros de generación. Se ha escrito mucho sobre el papel del cómic americano de los años treinta como vehículo propagandístico para animar y dar confianza a la población ante la grave crisis motivada por el crack de 1929. Si una parte nada desdeñable de la producción cinematográfica de Hollywood durante aquellos años fue claramente creada para cumplir esa función, nada tiene de extraño pensar que lo mismo pudo haber sucedido con el cómic. Valiente formó parte de ese generación de héroes de la era depresión. Su refinamiento respecto a otros personajes le convirtió en la pieza imposible de encajar en un rompecabezas formado de múltiples ficciones destinadas a mantener el orden y el bien socialmente aceptable. Él se limitó a pasar sus días en una época remota, una Edad Media oscura durante la cual el mundo dificilmente podía imaginar cómo serían las crisis modernas, la Guerra Fría o el pánico nuclear. La vieja magia del Mago Merlín nunca llegó a la sofisticación de mutar humanos en superhéroes y Valiente tuvo que conformarse con no poder volar como la mayoría de sus contemporáneos en las viñetas.  Fue un héroe de tinta y papel que pudo presumir de estar cercano a lo llanamente humano, y puede que parte de su humanidad viniese dada por el hecho de que su creador nos permitió conocer su evolución desde que era prácticamente un niño, algo poco frecuente en los cómics.

Harold Foster zambulló a su personaje en un mundo de leyenda, remoto y tan poco documentado que sus posibilidades como contexto donde desarrollar la ficción serían casi infinitas. Había nacido en Canadá y a principios de los años veinte viajó hasta Chicago en bicicleta para iniciar su trayectoria como artista. Debió ser un viaje de pleno contacto con la naturaleza en el que la magnificencia de los paisajes y la amplitud de los horizontes no pudieron pasar desapercibidos al ciclista. Un trayecto duro y fatigoso, casi tanto como las inacabables correrías que su principal personaje hizo a caballo por toda la tierra que podía acoger el mundo conocido de su tiempo. La admiración por la naturaleza y su condición de  escenografía por excelencia  nunca dejaría de estar latente en las viñetas de El Príncipe Valiente.

divendres 25 de maig de 2012

Novetats

Novel·la gràfica
Los ignorantes -Étienne Davodeau
Obsesión -Chloé von Arx y Charles Masson
Odio integral vol.6 -Peeter Bagge

Europeu
Lady S vol.2 -Aymond y Van Hame
Pardillos. Sexta temporada -Aza
5 elementos #5 -Jesulink
Zona Joso: Universo de autores

Marvel
Ultimate spiderman: Un mundo compartido

Manga
Berserk #8
Claymore #21
Gantz #33
Gurren Lagann #6
Saint Seiya: Lost Canvas Hades Mythology #19
Zetman #16

Novel·la
Diablos de polvo -Roger Smith
Luna de Casino -Peter Blauner
El coleccionista de sellos -César Mallorquí
Cazador de Almas -Dembski-Bowden
Forja de la sangre -Nathan Long

Revistes
Mongolia #3

Diversos
El planeta de los sabios -Charles Pépin y Jul
Mauricio de Sousa: Un mundo de tebeos

Novetats Norma Editorial

Europeu
Magnus: Erótico y fantástico (1980-1995) -Magnus
I.R.S. vol.12: En nombre del presidente -Desberg y Vranken
El cuarto poder vol.14: La isla D-7 -Juan Giménez
Estela vol.13: Derrape controlado -Morvan y Buchet

Còmic USA
Angel vol.2: El síndrome del príncipe heredero -Willigham
La Magdalena vol.1 -Marz, BLake II y Márquez
AIDP vol.14: El Rey del miedo _Mignola, Arcudi y Davis
Irredemable vol.5 _Waid y Krause

Manga
Bakuman  #11
Fairy Tail  #26
Nura, el señor de los Yokai  #5
Eres mi mascota  #12

dijous 24 de maig de 2012

Novetats

Novel·la gràfica
Ciudad de barro -Milan Hulsing-
Pentagonía -Jack Mircala-

Revistes
El Jueves #1826
Visual #156

dimecres 23 de maig de 2012

Torneig de Magic: Game Day

Dissabte 26/05/2012

Hora: 10:00
Format: Standard
Estructura: suís + top 8
Preu:
4 €

Cada participant rebrà aquesta carta



















El Top 8 rebrà també aquesta



















I el guanyador, aquest tapet

dimarts 22 de maig de 2012

Dark Schneider revive (otra vez)




Bastard!!
Guión y dibujo: Kazushi Hagiwara
Traducción: Marc Bernabé
Planeta DeAgostini
320 p., cartoné, color, bitono y b/n, 28 €

Mayo no ha sido un gran mes de novedades manga como en años anteriores, pero alguna que otra encontramos. Véanse la irreverente Las vacaciones de Jesús y Buda de Hikaru Nakamura (Norma), Bimbogami Ga! de Yoshiaki Sukeno (Ivrea) y las Historias cortas de Satoshi Kon (Planeta). Quizá lo más sorprendente, sin embargo, es comprobar que tres de ellas no son muy, digamos, novedosas: dos obras editadas en 2002, Fushigi Yugi y Mazinger Z, y una de 1995, Bastard!! Complete Edition, que lleva nada menos que 17 años editándose en España.

«Imagino que entre los lectores habrá quien haya olvidado el hecho de que este manga sigue publicándose hoy en día», dice Kazushi Hagiwara en el epílogo de este remake de su obra inconclusa (él es el primer sorprendido en escribir uno). La serie apareció en el semanario Shōnen Jump allá por 1988 (!!), y tras varias idas y venidas, sigue con periodicidad anárquica en Ultra Jump; el volumen 27, último recopilado, salió a la venta hace escasas semanas. Es como George R. R. Martin, pero en manga… Esta edición revisada de Bastard!! se lanzó en Japón en 2000, y hasta la fecha hay 9 tomos publicados.

Cuando te enfrentas a uno de estos «viejos/nuevos» mangas, no es lo mismo si ya lo conoces y comparas, que si es nuevo para ti y te preguntas a qué viene tanto revuelo. Para los veteranos: nueva traducción y rotulación, tapa dura y 320 páginas con los extras originales, sentido de lectura japonés, onomatopeyas sin retoque (hay apps muy majas para aprender katakana, ay…); es decir, un formato lujoso y un auténtico objeto de deseo. La objeción es que el precio también es de lujo: 28 euros. Discute el coro del mundillo si el manga es caro [insertar discusión], pero visto que un Bastard!! equivale a tres tomos distintos, sí, es un obstáculo.

Respecto a la ilustración, Hagiwara ha rehecho-retocado-mejorado viñetas y páginas. Dark Schneider ha adquirido definición muscular (¡serratos! ¡abdominales! ¡cuádriceps!), y las chicas curvas esféricas e imposibilidades anatómicas; hay mayor detalle, tramas, fondos… Vaya, se acerca más al estilo actual del autor, aunque es curioso cómo se nota en esas primeras páginas que fue ayudante de Izumi Matsumoto (autor de Kimagure Orange Road). Los lectores han reaccionado más o menos como cada vez que George Lucas retoca sus pelis. ¿Es correcto modificar la obra cuando ésta ya no existe sólo en la cabeza de su autor, sino también en la de sus lectores? Pues… [insertar discusión].

El caso es que Bastard!! nunca se había visto tan bien. El formato es un acierto para reproducir a un artista que dibuja hasta la última astilla, piedrecita y gota de sangre en sus explosiones, desmembramientos, monstruos y conjuros. Bastard!! tiene una narrativa shōnen convencional, de viñetas cuadradas, pero el autor las dispone con maestría para conseguir el máximo impacto visual según dos principios: cuanto más grande la explosión, más grande la viñeta; y a mayor exuberancia de la fémina, más completa. El contraste entre la densidad visual de la acción y la ligereza de las escenas, eh, «tiernas», funciona a la perfección.

Si Bastard!! es nuevo para ti… ¿de qué va? El reino de Meta-llicarna sufre el ataque del malvado Ousborne y su ejército de orcos; el ataque es parte de un gran plan para romper los sellos que aprisionan a Anthrax, la diosa de la oscuridad, y liberarla. En Meta-llicarna vive Yoko, que quiere a toda costa proteger a Rusie Renren, su hermanito adoptivo y mascota personal. Rusie es la reencarnación de un gran hechicero de la antigüedad, y Yoko sabe que puede liberar la fuerza aprisionada en su interior con un beso virginal. La batalla va mal, Yoko le besa… ¡y aparece el hechicero Dark Schneider! Que resulta ser un mal bicho, políticamente incorrectísimo, encantado de haberse conocido, que luce carne y melena mientras lanza conjuros y hace picadillo todo lo que se le cruza. Cuando los ministros de Meta-llicarna le instan a derrotar al enemigo «con su maléfico poder», la respuesta de Dark Schneider es «¡Y una mierda!» ¿¡Para qué va a salvar el mundo cuando lo que quiere es conquistarlo!?

Bastard!! es siempre espectacular, pero en cuanto a argumento, aunque es un manga de fantasía bien manejado, resulta algo tópico y, en sagas más avanzadas,  se vuelve difícil de seguir (las esperas entre tomo y tomo no ayudan). El factor diferencial de Bastard!! es el «tono» de la historia: el autor se lo pasa muy bien haciéndolo y se lo mira con humor —reinos en peligro, monstruos, rivales numerados, ropa que aparece y desaparece…—, pero el caso es que le motiva y le pone a cien, y lo comparte con el lector. El resultado es una inyección de adrenalina, sangre y humor, a ratos pornográfica (y muy sexista), con un protagonista-antihéroe demoledor. «¿¡Tú crees que es de recibo que un personaje carne de cañón como tú le diga algo así al guaperas del protagonista!? ¡¡Vete de aquí de una puta vez que te mato!!». Ese es Dark Schneider, el protagonista heavy metal de un manga pasado de vueltas, que hace sonreír con complicidad a cualquiera que lo haya leído: por eso es un pequeño clásico.

La primera saga, «El Ejército rebelde de las tinieblas», trata del regreso de Dark Schneider y de su reencuentro con sus cuatro antiguos lugartenientes, Gara, Kall-Su, Arshes Nei y Abigail. Dark arranca y pierde brazos, busca rollo con todo lo que se le cruce —la princesa Sheera de Meta-llicarna, por ejemplo—, y lanza conjuros y desafíos a cual más vergonzante. El primer tomo cierra con el capítulo 13, cuando Dark lanza su conjuro Megadeth contra Gara. Se queda uno con ganas de más, lo que demuestra que Bastard!! no ha perdido atractivo; esta primera saga cierra sobre el capítulo 70, y eso es lo mínimo a saber para hacer los cálculos necesarios (por desgracia económicos) y apuntarse o no al carro de esta Complete edition.

divendres 18 de maig de 2012

Novetats



Novel·la gràfica
El negocio de los negocios vol. 3: Manipulación
Éxito para perdedores 

Infantil
Pequeños Titanes: Bienvenidos a la casa del árbol
La bufanda vermella 

Europeu
Bel Age vol.2: Territorio 

Còmic USA
Criminal vol.6: El último de los inocentes
King City vol.1
Locke & Key vol.3: Corona de sombras
Starborn vol.2: Héroes de las Galaxias 

Marvel
El Caballero Luna vol.1: Los amigos imaginarios
Iron Man: El legado de Muerte
Lobezno Oscuro vol.4: Colisión
Los Defensores: Cuatro contra los dioses
Masacre Max vol.2: Armagedón accidental
Miedo encarnado especial: Los defensores
Miedo encarnado especial: Hulk vs. Drácula
Miedo encarnado especial: Iron Man 2.0
Mass effect vol.3: Invasión
Peter Parker Spiderman: Los dias de nuestra vida
Thunderbolts: La ascensión de Norman Osborn 

DC
Animal Man #01
Batman Inc
Doc Savage: Inmerso en la oscuridad
Legados #2
Superman: La caída de Camelot 

Manga
Sundome #1
Defense devil #6

Humor
Los muertos revivientes: libraco 1 -Fonollosa
Minidramas -Kiraz 

Novel·la
Apocalipsis Island vol.4 -Vicente García
Blade Runner -Philip K. Dick
De la máquina -Alberto Lema
El camino de la Magia -Antología de John Joseph Adams
El último hombre lobo -Glen Duncan
Halo: Cryptum -Greg Bear
La ciudad al final del tiempo -Greg Bear
Micro -Michael Crichton
Refugio del viento -George R.R. Martin
Robopocalipsis -Daniel H. Wilson
Shadow March: La frontera de las sombras -Tad Williams
Traicionada -P. C. Cast
Trilogía del Imperio -Isaac Asimov
Vigilantes del pasado -Orson Scott Card
Zombies 2 -Antología de Jhon Joseph Adams

dilluns 14 de maig de 2012

Spirou y la señora Goldgruber




Atrapados en el pasado. Una aventura de Spirou y Fantasio
Guión y dibujo: Frank Le Gall. Color: Dominique Thomas
Traducción: Mireia Rué
Planeta-DeAgostini
s/p, color, cartoné, 14,95 €

Spirou es uno de los personajes de la historieta mundial que más vida y más vidas ha tenido. Fue creado en 1938 por Rob-Vel, dibujado más tarde por Jijé y llevado a la cima de la calidad por Franquin. Más tarde, con continuadores como Tome y Janry y muchos otros como Yves Chaland y el español Munuera, se mantuvo casi siempre cerca de la actualidad. Desde 2006, Dupuis publica bajo el título común de Una aventura de Spirou y Fantasio  números especiales, “one shorts”, realizados por diferentes creadores. Este es el caso de Atrapados en el pasado de Frank Le Gall, autor al que aquí conocimos años ha a través de las aventuras de Théodore Poussin, una serie con mucha carne narrativa y cuidada recreación de ambiente. Si Emile Bravo en Diario de un ingenuo, publicado también en España, sintetizaba ficción y realidad a la hora de recrear a Spirou y Fantasio,  Le Gall opta por la inmersión de la realidad dentro de la fantasía. Así, en una apuesta narrativa divertida conduce a nuestros personajes acompañados por el inefable Conde de Champignac y Spip, la siempre protagonista ardilla, desde el hoy al pasado, a 1865 concretamente. Tras los pasos del liante y liado Zorglub van a parar al barrio parisino del Marais, un espacio urbano entonces dominado por la delincuencia y en el que se hablaba una jerga específica que en el cómic se recrea, aunque traducido al caló en la versión española. No se trata de homenajes a la nostalgia, si no de recrear los personajes desde la perspectiva actual, renovando el placer de la aventura en una narración fluida y fresca que mezcla  la ironía con la ingenuidad bien entendida. Larga vida a las aventuras de Spirou.

La teoría del arte versus la señora Goldgruber
Nicolas Mahler
Traducción: Esther Cruz Santaella
Sins Entido
128 p., b/n, rústica, 16 €
 
Nicolas Mahler es un prolífico autor austriaco especialista en perdedores, desmitificaciones e historias raras y a la vez maravillosas. Un piloto de carreras alcohólico, un boxeador, un cow-boy sin caballo que se muere de aburrimiento en un saloon mísero, una peculiar Enmanuelle y un no menos especial El Zorro son los protagonistas de sus  historias. Su estilo narrativo se basa en un grafismo  naïf pero a la vez elaborado, sobre juegos narrativos y lúdicos que sintetizan sencillez e imaginación. Su obra es apenas conocida entre nosotros, sólo algunas historietas suyas habían aparecido en Nosotros somos los muertos, la revista autoeditada por Max y Pere Joan. Así que hay que celebrar que Sins Entido haya publicado La teoría del arte versus la señora Goldgruber, una obra que trata esencialmente de cómo la sociedad ve el cómic. Llegué a su lectura gracias a la  recomendación de uno de nuestros mejores humoristas, ya no tan jóvenes, que confesó  que sería la obra que a él le gustaría hacer. Y es cierto que la  síntesis de ironía y divertidas aproximaciones al absurdo de la realidad que recorre el conjunto de historietas autobiográficas, nos abre poco a poco la sonrisa y acaba enganchando hasta lamentar que la lectura se acabe. El tema de la valoración social del cómic, no muy alejada de la que se da en nuestro entorno,  su relación con el universo del “arte“ y como el mismo vive y comunica su trabajo son los  “leit motiv” de estos relatos cortos.  Así vemos como la esencia del cómic es sometida al análisis no de expertos lingüistas, semiólogos, críticos de la cultura de masas o de arte,  sino de la señora Goldgruber, de profesión funcionaria de Hacienda, y de  funcionarios de aduanas alemanes. ¿Quién, si no estos guardianes del orden social dentro de una de las sociedades más ordenadas podría dictaminar si el cómic es Arte y para qué sirve? 

dijous 10 de maig de 2012

Novetats

Clàssics
Tex: Los lobos rojos -Alfonso Font

Marvel
Ultimate X-Men: Regreso a arma-X
Los Vengadores: Antes de la película

Humor
Todo Bok: El alienígena universitario -Jesús Martínez del Vas
Simpson: El circo mágico de los Simpson

Novel·la
Dansa amb dracs: Cançó de gel i foc, vol. 5
Diablo: El libro de Caín
El fantasma del Titanic -Arthur C. Clarke
Sólo el acero -Richard Morgan
Rios de Londres -Ben Aronovitch

Diversos
Las dos sonrisas -Enrique Sánchez, Félix Vega